Una oportunidad de reinventarse

La alerta sanitaria provocada por la COVID-19 ha transformado el mundo tal y como lo conocíamos. Las reglas del juego han cambiado, quizá para siempre. Sin embargo, y como en toda crisis, existe una oportunidad de reinventarse en diferentes áreas. Algunas ya habían cobrado protagonismo en los últimos tiempos, como el comercio electrónico y, paralelamente, el sector de la logística y la distribución.

El comercio electrónico en España nos situaba en un escenario posible de 100.000 millones de euros en ventas para 2022, según el “Informe de necesidadesfuturas para transporte de última milla del comercio electrónico en España”, elaborado por LeasePlan. Probablemente, las previsiones del imparable ascenso de esta área de negocio se quedarán cortas, dadas las actuales circunstancias y el afianzamiento del comercio electrónico vivido durante los meses de confinamiento por la pandemia, donde un elevado porcentaje de la población se decantó por compras online. De acuerdo con las cifrasde la consultora Nielsen, las ventas online de artículos de Gran Consumo ha llegado a experimentar un crecimiento del 73% durante el estado de alarma.

Las cifras reflejan, pues, un nicho de interés, especialmente teniendo en cuenta que casi el 40% de la cifra de negocio del comercio online requiere de transporte físico. La última milla se produce fundamentalmente en los núcleos urbanos de las grandes ciudades, que es donde tiende a concentrarse.

Transporte y distribución

El escenario de la pandemia ha llegado cuando el sector de la logística y transporte para e-commerce presentaba una creciente madurez, con una tendencia hacia la concentración de la oferta impulsada por las operaciones de compra y el cese de actividad de algunas empresas que no habían sido capaces de sobrevivir en un entorno altamente competitivo y que ahora encuentran una oportunidad de reinventarse.

A los segmentos tradicionales de actividad, como la paquetería empresarial, se le une con fuerza las entregas en puntos de conveniencia en relación con la tradicional entrega domiciliaria, que han ido consolidándose desde hace tiempo. En cuanto a los principales actores que han de responder a la demanda final de los clientes compradores del comercio electrónico en España, encontramos los siguientes:

Se espera una subida progresiva de la opción de renting, una fórmula que cada vez utilizan más autónomos.

Sando

Logística y transportes: toda venta física ha de ser entregada por el entramado español de redes de transporte y distribución. En los últimos tiempos, las empresas de logística y transportes se han enfrentado a la presión significativa de circunstancias excepcionales, como la alerta sanitaria provocada por la COVID-19, que ha obligado a los comerciantes a revisar sus redes de almacenamiento, reemplazando las redes centralizadas por infraestucturas de distribución local, requiriendo un equilibrio más preciso del inventario.

Fabricantes: tras la pandemia y con la amenaza del cambio climático, habrá que observar las matriculaciones de vehículos electrificados, híbridos y de gas, entre otros.

Vendedores: quienes proveen el producto o servicio pueden ser nacionales o extranjeros, pero la última milla se presta de igual forma a través de los prestatarios de transporte establecidos en España. Se encuentran en observación las matriculaciones de vehículos comerciales ligeros y la cuota de mercado de los vehículos impulsados por energías alternativas. Otro aspecto de interés son las ventajas de los grandes furgones de reparto y de pequeñas furgonetas, en ambos casos vehículos en estrecha relación con el área de logística y distribución post COVID-19.

Análisis de tendencias

Los actores intervinientes en la cadena de suministro que tienen que ver con las entregas urbanas de última milla del comercio español coinciden en pronosticar un crecimiento sostenido en los próximos años, afianzado por esa necesidad de aprovechar la crisis post COVID-19 como una oportunidad de negocio.

El sector de la e-food o la alimentación tiene excelentes perspectivas, siguiendo la trayectoria ascendente que ya presentaba en los últimos años. Si se cumplen las previsiones, los pedidos podrían tener cada vez menos líneas, lo que llevado al terreno de la distribución hará que una gran parte de los paquetes pesen menos de cinco kilos.

Otro aspecto a tener en cuenta es la posibilidad de que, tal y como apuntan los transportistas, aparezcan nuevos competidores. En cualquier caso, el posible cambio de paradigma tendría que ver con dos factores: nuevas formas de entregar, en función de los cambiantes marcos reguladores en materia de ordenanzas municipales para la entrega de mercancías, y nuevos servicios, en relación con los cambios que se produzcan en los hábitos de consumo, entre ellos implantación de entregas inmediatas o “prime” en menos de 2 horas para todo tipo de productos, entregas en franjas acordadas con ampliación de las mismas hasta el filo de la media noche, entregas en 24 horas, y entregas en casilleros inteligentes y casilleros inteligentes o drop points que permitan al usuario mayor flexibilidad y autonomía.

De estos servicios, hay consenso en señalar que las entregas inmediatas en una o dos horas crecerán los próximos años, lo que supondrá la adecuación de las cadenas de suministro, tanto en lo relativo a la logística como en el transporte. Serán necesarios almacenes lanzadera, urbanos, minihubs o almacenes dark stores en el caso de la alimentación. En cuanto al transporte, hay que contemplar la necesidad de vehículos con menos capacidad pero con más agilidad para adentrarse en los casos urbanos con mayor rapidez, realizando rutas de reparto más cortas.

También, las entregas en franjas horarias acordadas, con particiones de una hora como máximo, tenderán a crecer, hasta entrada la noche. El sector se prepara para un aumento en la tendencia de las micro rutas, con vehículos muy ligeros y capacidad para entregar en zonas de alta densidad poblacional. Se calcula que las entregas en 24 horas podrían ser las más demandas, con una penetración que se cifra en torno al 65% para los próximos años.